Zaz – Sans Tsu Tsou

sans-tsu-tsou-4f3d02798cab1La tripulante Kowalsky se quedó fascinada cuando la escuchó por la radio. Una chica con una voz quizá algo agrietada pero veraz, capaz de surfear con elegancia por las escalas más dispares con un timbre que se agarraba en la base del estómago del oyente y le zarandeaba a su antojo. Aquella voz cantaba en francés. La tripulante Kowalsky anotó en un papel, con ciertas dudas, el nombre que el locutor pronunció.

Poco después, durante una estancia en París, aprovechó para indagar por algunas tiendas de música. Constató que allí estos establecimientos también están en declive, pues el consumo musical ha mutado formatos y rituales de manera drástica, dejando dichas instalaciones como obsoletos residuos de tiempos remotos. De todas maneras buscó y se arriesgó. Compró una estupenda caja de cartón con siete EPs dentro. zaz-live-tour-sans-tsu-tsou-scDe acuerdo con la propuesta que rezaba en la caja, cada EP estaba dedicado a un día de la semana. La tripulante Kowalsky aceptó el reto y durante la semana siguiente escuchó con gran atención cada CD el día correspondiente. No estaba mal, era una especie de cantautora electrónica… pero lo que ella había escuchado en la radio era otra cosa, algo más visceral. Aquello estaba muy bien, pero era diferente. Era Zazie (una cantante y compositora más que recomendable, por cierto). Sin duda, la tripulante Kowalsky había tomado mal la nota el día que la oyó por la radio. Así que se solazó con Zazie durante una temporada.

maxresdefaultUn tiempo después, en una tienda musical de Barcelona, la tripulante Kowalsky se dejó caer por la sección de música francesa e italiana, que por alguna extraña razón siempre están juntas. Ya sabía de antemano lo que allí encontraría, pues nunca suele haber sorpresas. El apartado italiano rara vez va más allá de Nicola Di Bari, Adriano Celentano, Domenico Modugno, Renato Carosone, Mina, Umberto Tozzi, Ricardo Cocciante y varios recopilatorios de canciones folclóricas venecianas. Con suerte a veces algo de Battiato. En el lado francés, los eternos Charles Aznavour, Jacques Brel, Georges Brassens, Edith Piaf, Georges Moustaki, Françoise Hardy, Gilbert Becaud y varios recopilatorios de música popular parisina con sus inevitables acordeones.

1338246687-zaz-gives-stunning-performance-in-macedonia--skopje_1242610Nada de música contemporánea, ni en un caso ni en otro. Parece que la importación de música francesa e italiana se detuvo en los años 60 o principios de los 70. ¿Por qué este evidente déficit? ¿Cuál será la causa de esta clamorosa ausencia? ¿Será que sólo la música anglosajona dispone de canales para ser distribuida más allá de las fronteras nacionales? Quizá sea así. El caso es que aquel día, mientras paseaba con pereza la vista por los lomos de los CDs en exposición, contra todo pronóstico, la tripulante Kowalsky fue a dar con un nombre que le era familiar: Zaz.ZAZLIVE1

El disco era “Sans Tsu Tsou”, y esta vez sí, era ella. La grandísima Zaz. Sin duda, un error de distribución llevó este disco hasta la tienda de Barcelona. Algo inaudito. Seguramente las cadenas de distribución musical ya habrán puesto remedio para que no se vuelva a repetir.

La tripulante Kowalsky todavía no sabe qué era lo que le impedía dejar de escuchar a Zaz. Simplemente no podía. Aquellos ritmos y melodías magnéticos combinados con la sugerente voz de Zaz eran irresistibles. Sin entender a penas lo que decía, todo parecía verosímil. Transmitía tanta fuerza y ganas de vivir que una mueca de optimismo le acompañó durante varios días a partir de la primera escucha.

Sans Tsu Tsou” es un disco en directo (‘voilà mon premier live, quoi de mieux pour clôturer cette tournée incroyable, si riche en expériences, 2 ans intensifs!!!’), editado en 2011 a modo de registro de la larga gira previa, iniciada en 2010, justo tras la publicación de su primer álbum titulado simplemente ‘Zaz’, repleto de buenas canciones. zazMientras el disco de estudio es más bien acústico con un fondo jazzístico, el directo tiende al rock y las canciones son más robustas, sin dejar el gusto por el soul y jazz en ningún momento. Las letras se notan bien trabajadas y apuntan a experiencias vividas.

Sängerin ZAZ ( FRA ).

flickrhivemind.net

En los conciertos registrados Zaz (o Isabelle Geffroy) se encuentra arropada por dos guitarras virtuosas, con las que su portentosa voz juega, improvisa y compite en una carrera desbocada de notas arriba y abajo, por un contrabajo peleón que ejerce de colchón sobre el que Zaz se arroja y balancea a placer, por un acordeón y teclados siempre atentos que ocupan dignamente los pocos espacios que Zaz deja libres, y por una sección de vientos (saxo y trompetas) que consiguen el clímax imprescindible tanto en tiempos lentos como en los trepidantes finales. El disco en directo incluye 5 temas inéditos hasta ese momento (‘Ma folie’, ‘J’arrive pas’, ‘Je saute partout’, ‘Pray the Sunshine’ y ‘Aux détenteurs’).

7-ZazA pesar de que al principio tenía muy claro que sus preferidas eran ‘Les passants’, ‘Le long de la route’, ‘Prends garde à ta langue’, ‘Port Coton’, o, evidentemente, la premiada ‘Je veux’, posteriormente a la tripulante Kowalsky le cuesta escoger un tema concreto, pues todos le parecen excelentes. Sans Tsu Tsou se convierte así en un documento sonoro imprescindible para llevar a las estrellas, la prueba irrefutable de que un día en el planeta Tierra hubo vida, mucha vida.

En 2013 Zaz ha editado un nuevo disco (‘Recto Verso‘) que mantiene el nivel y recrea algunos peldaños más de ese mundo pop-rock-jazz-soul que tan bien ha dibujado. Es dudoso que lo podamos encontrar en las tiendas al uso, pero eso no importa en la era de la información globalizada. Su propia web parece un buen lugar donde buscar.

Recto-versoKowalsky advierte a sus compañeras de viaje sobre la conveniencia de mantener abierta la línea de comunicación con el planeta Tierra mientras dure su viaje, por si aparecen cosas tan interesantes como Zaz.

Anuncios